4 de abril de 2013

CAPITULO 27


*Narra Liam*

-¿Empezamos a comer o qué?

-Síííííí, por fin.

-Amanda deja algo para los demás.

-Habló aquí el que no come ni na.

-Pero no tanto como tú.

-¿Qué no? Seguro que el doble.

-Pero que exagerada.

Así se tiraron un buen rato, Amanda y Niall discutiendo entre ellos. 

-Vaya parejita, acaban juntos seguro –me comentó Zayn.

-Más pronto de lo que crees.

Mientras comíamos noté que Álvaro y Tamara se miraban mucho, no sabía por qué. Instintivamente me puse muy celoso. No me gusta nada ser así, porque yo no soy así, pero no podía evitarlo. Álvaro me caía genial pero su “amistad con Tami” me ponía muy celoso. Intentaba evitar mirarlos pero mis ojos se dirigían a ellos.

-¿Queréis saltar? –preguntó Sonia de pronto.

-¿Saltar? 

-Sí, del acantilado.

-¿Se puede? –exclamó eufórica Tami.

-Supongo… -no se veía muy convencido a Niall.

-Quizás deberíamos comprobarlo antes –propuse.

Alex bostezó.

-¿Te aburrimos? –preguntó Zayn.

-No, no, ni mucho menos, solo estoy cansada.

-Échate una siesta –propuso Cristian.

Las cuatro chicas apoyaron la idea y pusieron las toallas para tumbarse encima. Amanda salió corriendo a la furgoneta y volvió con algo en las manos.

-¡Tachán! – exclamó al colocarlo.


-¡Qué buena idea! 

-Sí, pero no te emociones que es para mí –se rió.

Mientras dormían, Zayn, Niall y yo bajamos a lo profundo del acantilado para comprobar si era seguro saltar o había rocas o algo peligroso.

-Yo no creo que esto sea buena idea.

-Zayn, no hace falta que saltes tu también. Solo saltamos los que queremos.

-Vamos que tú saltas. Ya te añades –rió Niall.

-Venga, un subidón de adrenalina por un día.

-¿Por un día? A mí ya me sube la adrenalina al cantar delante de mi madre y tengo que hacerlo delante de miles de personas, creo que tengo suficiente –se quejó Zayn.

Niall y yo nos empezamos a reír a carcajadas.

-Vale, si no quieres saltar no te obligamos –le tranquilizó Niall.

Cuando llegamos Louis y Harry dormían abrazados como Cristian y Alex.

-¿Se puede saltar? –preguntó en un susurro Álvaro.

-Sí, ¿les despertamos? –preguntó Niall.

*Narra Niall*

Álvaro asintió y yo fui decidido a por Amanda. Nadie, excepto mis amigos, me llama comilón. Me acerqué a ella, dormía plácidamente, no por mucho tiempo.


La cogí intentando no despertarla mucho pero si lo suficiente para que se enterase de lo que estaba sucediendo. Me metí en la orilla del mar con ella en brazos.


-Niall, ¿qué haces? No, no, no te atreverás.

En cuanto dijo eso la sonreí y la lancé en una zona profunda para que no chocase. Al emeger tenía cara de pocos amigos y saltó contra mí, hundiéndome. Al final acabó en una lucha.

Cuando ya dejamos de ahogarnos entre nosotros avanzábamos hacia la orilla salpicándonos y en una de esas aproveché a abrazarla.


No sabía si habría hecho bien pero continuó el abrazo y lo interpreté como algo bueno. Corrió por la orilla y me salpicó. Decidí seguir con el juego y “hacerla un placaje” provocando que ambos cayésemos en la arena.


*Narra Cristian*

Los chicos me despertaron y me dijeron lo que habían visto. Yo no tenía sueño pero al acurrucarme junto a Alex me quedé completamente dormido. Dejamos descansar un poco a las chicas mientras recogíamos las cosas. 

Cuando todo estaba ya recogido fui a despertar a Alex. Se me ocurrió darle un beso en la nariz para ello.


Una vez todos despiertos fuimos a una zona que nos pareció buena para saltar y hacer el tonto un rato. Cerca había un árbol y tenía una cuerda que alguien debió atar.

Amanda fue la primera que se atrevió a saltar.

-Si me pasa algo caerá sobre vuestras conciencias –nos amenazó mientras cogía carrerilla y se enganchaba a la cuerda.


-Nos arriesgamos –me reí.

Cayó al agua con un grito y salió indicándonos que no había pasado nada. Seguimos saltando juntos, separados, de uno en uno, de dos en dos, en fila, de palito…


Una de las veces Louis y Sonia murmuraban algo y de pronto corrieron y saltaron juntos.


*Narra Sonia*

Corrí hasta llegar al borde y sin pensarlo salté. Solo este loco había conseguido que lo hiciese. Notaba mi corazón latir muy fuerte, no sé si era por la emoción y la adrenalina de estar saltando de un acantilado o por saltar con Louis, pero qué digo, seguro que era el acantilado, seguro.

Pude sentir el impacto del agua y me mareé un poco. No tenía demasiado oxígeno. Busqué algo para sujetarme y encontré a Louis, que me buscaba a mí. Supongo que le extrañaría que no hubiera salido aún y cogió mi mano para ayudarme a emeger.


Conseguí subir pero Louis seguía bajo el agua. Empecé a buscar y no le encontraba. Me asusté y empecé a moverme mucho. Entonces salió detrás de mí salpicándome. 


No sabía si odiarle por el susto o alegrarme de que no le hubiera pasado nada. Opté por hacerle una aguadilla y volver con los demás. Al llegar arriba estaban recogiendo.

-¿Nos vamos ya? –lloriqueé para mostrar mi desacuerdo.

-Sí, no sé tú, pero yo estoy agotado –dijo Liam suspirando.

-Porfa, dejadme saltar una última vez –pidió Harry a Niall.

-Pero rapidito ricitos.

Harry se agarró a la cuerda y cogió mucha carrerilla.


Algo le debió salir mal porque al soltarse se chocó con un árbol y para cuando cayó al agua todos nos estábamos riendo. Subió cojeando.

-Harold, ¿estás bien? –preguntó Louis acercándose.

-Sí, sí, dejadme una toalla.

Las risas comenzaron de nuevo cuando descubrimos el motivo. Se había golpeado donde nadie quiere ser golpeado y las risas no cesaban. Se enroscó la toalla y se alejó un poco para, según mi opinión, comprobar que los soldaditos estaban bien.


Volvió algo cortado junto a nosotros.


-Harry, no pasa nada, ¿quién no se ha golpeado los huevos alguna vez? –le animó Cristian desde la furgo.

Se rió y subió en el asiento del conductor pero no se le veía muy contento.


*Narra Louis*

-¿Qué te pasa Hazza? –dije riendo por la rima.

-No sé por qué pero cuando os habéis metido conmigo, sé que iba de broma, pero me siento mal.

-¿Es eso? ¿Esa tontería? Vamos, no estés mal porque nos metamos contigo, sabes que no lo haces con mal fin, es de broma.

-Vale –se resignó y sonrió.

Subimos a los coches y volvimos a por la otra furgoneta. Las chicas, bueno, Amanda y Tamara, que eran las dos que siempre la liaban (¿y lo digo yo?), cogieron la guitarra de Niall y huyeron con ella. Este las siguió y finalmente las alcanzó, lógico, no podían correr demasiado rápido con una guitarra en brazos.

-Venga, toca algo –le incordiaban ambas.

-Nos tenemos que ir pesadas –decía serio pero cuando se giraba sonreía.

-Pues déjanosla.

Suspiró y se la dio. Las chicas saltaron y gritaron victoriosas. Se sentaron en la furgoneta y Tamara empezó a tocar. 



Ambas comenzaron a cantar <<The climb>>.


 
Se las veía muy coordinadas, pero lo que más me impresionó fueron sus voces. Me giré y pude comprobar que no era al único.

-Veo que seguís cantando muy bien –rió Cristian. Siempre hacía esos comentarios, debió ser duro separarse de sus amigos.

-Gracias –sonrieron las dos.

En el camino de vuelta fuimos todos en silencio. Conducía Harry y yo iba a su lado. Estaba anocheciendo y todos estábamos cansados. En cuanto llegamos a casa nos fuimos todos a dormir. Zayn se fue con Álvaro y Liam ya que mi hermano se había marchado y no quería quedarse solo en la habitación. Me entristecía que se hubiera ido pero comprendía que mis padres también querían estar con él después de tanto tiempo.

A mediados de la noche escuché el sonido de una puerta, unos pasos se acercaban y después alguien llamó a mi puerta.

4 comentarios:

  1. q mala eres voy a empezar a pegarte cada vez q dejes los capis tan...ahi asiq mas t vale subir rapido y bueno aunq t vaya a pegar t quiero muchiiiisisisisimo!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

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  2. Belen yo la tengo delante asique me es mas facil pegarla lo hago por la dos vaLE??
    Paulaaaaaa quiero el siguiente YA!!! (exigencia)

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