21 de abril de 2013

CAPITULO 30


*Narra Niall*

-¿Adivina qué va a ser lo próximo que tenga One Direction? –dijo Harry dejándonos con la intriga.

-¿El qué? –preguntó ansioso Zayn.

-Adivinad –dijo dejándonos más impacientes aún.

-Venga, Harry, que te rompo otra sandía –dijo gracioso Liam.

-Vamos a tener estatuas de cera.

-¿En serio? –dijo Louis posando con diferentes caras -¿Cuál queda mejor?

-¿De qué habláis? –preguntó Sonia acercándose.

-Eh, esto, en que… -Lou se quedaba pillado cuando hablaba con Sonia.

-Vamos a tener estatuas de cera en el museo Madame Tussauds de Londres –respondí.

-¿En serio? –exclamaron Amanda y Tamara que se acercaban a nosotros con la chica nueva, Silvia.

-Sí –sonrió Liam tontamente.

-Mañana tenemos que ir a hacernos los moldes –continuó Harry.

-¿Os podemos acompañar? –preguntó Álvaro.

-Claro –respondió.

Continuamos por la feria y las chicas corrieron a montarse en una montaña rusa que daba miedo solamente mirándola. Escuché como gritaban cuando pasaban a nuestro lado y me reía de ellas. Bajaron mareadas y Alex casi vomita.

-Yo prefiero ir a casa  -dijo apoyada en Cristian.

Volvimos y noté que Silvia estaba algo incómoda.

-¿Qué te pasa? –le pregunté.

-No, nada, es que siento que me he acoplado aquí de mala manera –dijo tímida.

-No te preocupes, no pasa nada, además no creo que Zayn quiera que te marches tan pronto –dije haciéndola ruborizarse.

-¿De verdad? –preguntó cada vez más roja.

Asentí.

-Pues yo creo que deberías pedirle salir a Amanda –dijo convencida.

-¿Q-q-q-que? –tartamudeé, me había quedado sin palabras, ¿tanto se notaba?

-Sé que te gusta, se nota, y tu a ella también, pídele salir.

-¿En serio? –dije feliz -¿Pero cómo?

-Eso prefiero que lo pienses tú –dijo sonriendo mientras se marchaba y se sentaba junto a Tamara y Zayn y este se ponía algo rojo.

La chica era menos tímida de lo que parecía pero tenía que coger algo de confianza. Lo que me dijo me dio mucho qué pensar, ¿cómo lo podría hacer?

A la hora de dormir todo era un descontrol y acabamos sacando los colchones al salón y durmiendo todos allí.

*Narra Louis*

Me desperté temprano y fui a la cocina, Harry ya estaba levantado y desayuné con él.

-¿Te puedo hacer una pregunta? 

-Eso ya es una pregunta –respondí, me miró con cara de  “no me vaciles cuando aún estoy dormido” –Vale, dime.

-¿De qué hablabais Sonia y tu antes de ayer?

-¿Nos estabas espiando? 

-No, me desperté y os escuché. ¿Por qué te pidió perdón?

-Sólo se equivocó de puerta, ya está.

-¿Y tú?

-¿Yo qué?

-¿Qué te pasaba?

-Nada... –dije evitando el tema.

-Boo Bear, sabes que puedes confiar en mí.

-Sólo me preguntó por mi hermano, y no quiero hablar más de esto –dije cogiendo mi café y subiendo a la habitación a vestirme.
No me gustaba hablar de mi hermano, había sido muy duro para mí no haber estado con él durante tanto tiempo, era mi único hermano y le perdí por una persona estúpida que no supo apreciar su talento.

Harry llamó a la puerta y se sentó junto a mí. Unas lágrimas corrían por mi cara. No dijo nada, sólo me abrazó y sentí en que podía confiar en él.

-Eres la primera persona a la que se lo cuento –dije apartando las lágrimas de mi cara.

Asintió sin decir palabra.

-Un año antes de que formásemos 1D, mi hermano y unos amigos suyos comenzaron a tocar en fiestas y bodas, cómo empezaste tu con White Eskimo –al nombrar su antigua banda su cara mostró tristeza.

-Continua –dijo al notar que mi pausa se alargaba.

-Tenían mucha inquietud, muchas ganas por conseguir ser alguien en la música. Tocaban en todos los eventos que podían y un día un productor les vio y decidió hacerles una prueba –seguía hablando pero mi voz temblaba por culpa de las lágrimas – Aquel hombre estaba muy contento con el grupo pero a mi hermano lo único que le dijo fue que no sabía tocar la guitarra, que desafinaba, que era el peor de todos…

No conseguí articular palabras después de eso pero respiré hondo y continué.

-Mi hermano perdió toda la ambición, las ganas de continuar, la esperanza, todo. Tras aquella decepción se mudo lejos, todo lo lejos que pudo y no volví a verle ni a hablar con él hasta hace unas semanas.

Harry no dijo nada, tenía los ojos muy abiertos y cristalizados.

-Lo siento –dijo y me abrazó de nuevo.

Escuché unos golpes en la puerta y la cabeza de Liam se asomó por ella, estaba sonriente pero cambió al instante.

-¿Qué ha pasado? ¿Estáis bien? –preguntó nervioso.

-Sí, tranquilo, ya te lo contaré, ¿desayunamos? –dije sonriendo para cambiar el tema y continuar con el día.

Salimos y ya estaban todos despiertos, en seguida nos vestimos y fuimos al lugar dónde nos habían citado para hacer los moldes. Empezaron a ponernos cosas para medirnos y Amanda y Tamara no paraban de reír. Los demás reían de vez en cuando pero esas chicas no paraban.

Comenzaron con Niall, midiendo su cara, etc. y mechones de pelo y ojos de cristal para buscar su color.


Después siguieron con Zayn.


A este le siguió Liam.


Más tarde llegó el turno de Harry. Le hicieron puntos en la cara para medirla mejor y las chicas no paraban de reír a carcajadas.

Le fue a medir Alex pero no paraba de hacer el tonto midiendo a todo el mundo.

 Por último, (pero no menos importante), llegó mi turno.

Estaba nervioso por cómo quedarían las estatuas. Pero nos dijeron que en una semana nos llamarían para ir a verlas y ayudar a terminarlas.

*Narra Álvaro*

Fue muy divertido ver todo lo que les hacían a los chicos. No paraban de hacer tonterías y mis dos amigas, de reírse. Cuando salimos Harry aún tenía puntos en la cara y no pude contenerme la risa.

-¿Qué pasa? –preguntó mirándome como si yo estuviera loco.

-Aún tienes puntos –reí.

Empezó a frotarse la cara con preocupación.

-¿Ya? 

-Sí –reí de nuevo.

A la hora de comer ya estábamos en casa y fuimos a un restaurante a comer. En la entrada un grupo de fans paró a los chicos y nosotros aprovechamos para ir pidiendo mesa. No nos dejaron sentarnos hasta que hubiesen llegado los chicos por lo que nos quedamos esperándoles en el recibidor. En un momento una chica empezó a gritar.

-¡Mirad! ¡Ahí está la novia de Liam!

Tamara puso cara de asombro y un grupo numeroso de chicas se le acercaron para pedirla fotos, autógrafos…

-¿Desde cuándo estáis saliendo? –le preguntó una chica.

-No estamos juntos, es sólo mi amigo –aclaró esta.

-Eso es una escusa –dijo otra chica.

Me acerqué a la multitud y la saqué de allí, no me pude resistir, no aguantaba que le hicieran tantas preguntas sobre Liam si no estaban saliendo. 

-Es cierto que no está con Liam, ese es su novio –dijo otra chica señalándome.

Las fans eran muy pesadas, no comprendía como los chicos podían aguantar esto cada día. Los chicos se abrieron paso al rato y al fin pudimos comer. 

-Mañana es el concierto, ¿habéis pensado qué canción vais a cantar conmigo? –dijo Louis Tami y Amy.

-Tú eres el que quiere cantar con nosotras, así que te toca pensar –respondió Amanda.

Louis abrió la boca y Amanda sonrió victoriosa. 

-Vale, pero luego no os quejéis de la canción –dijo el chico.

-Huy que miedo me das, qué estarás tramando –murmuró Tam.

Lou rió perversamente y finalmente rió. Al acabar la comida volvimos andando a la casa de Niall. Las chicas se subieron a la habitación a hacer algo. 

-Chicos, tengo que pediros ayuda –dijo Niall mientras se sentaba con nosotros en el sofá.

-¿Qué pasa? –preguntó Zayn.

-¿En qué te podemos ayudar? –pregunté yo.

-Necesito que me ayudéis a pedirle salir a Amanda.

-¡Bien! ¡Por fin lo reconoces! –exclamó Harry haciendo movimientos bruscos –Wooohooo


El irlandés se sonrojó y sonrió.

-Bueno, ¿me ayudáis? 

-Por supuesto –dijo Cristian abrazándole.

-El problema es qué no sé qué decirla o que hacer.

-Dale una rosa –dijo Zayn cogiendo una de un florero y mordiéndola –Así.


-Yo creo que se lo podrías decir mañana en el concierto –propuso Liam.
 
-Es una buena idea –le apoyé.

-Puff, ahora estoy nervioso.

Instintivamente todos le abrazamos y nos reímos. 

*Narra Silvia*

En la habitación estábamos escuchando música y cada una a nuestra bola, decidí ir a por algo de beber y bajé a la cocina. Al pasar por el salón vi a los chicos abrazados a Niall y este colorado y sonriente. Se lo había contado. Sonreí y cogí una lata de la nevera. Intenté pasar sin hacer ruido pero Niall me llamó.

-Silvia.

-¿Sí?

-Gracias…por lo de antes –dijo intentando evitar la sonrisa.

-Lo mismo digo, pero díselo rápido o se lo tendré que decir yo.

Cambió la cara y me miró asustado.

-No, por favor, no se lo digas.

Me reí.

-Tranquilo, no se lo diré pero espero que tú sí.

Asintió y sonrió.

-Mañana –murmuró y después se marchó.

Estaba feliz, desde que mis dos amigas empezaron con One Direction, Amanda siempre estaba que si Niall esto que si Niall lo otro. Tamara siempre la decía que parecía que no existían los demás para ella y acababan “peleándose”. Su amistad era tan especial como la de Tami con Álvaro, pero, claramente diferente.
Subí a la habitación y me encontré a las cuatro saltando en la cama mientras sonaba LWWY. Me reí y salté junto a ellas. Pasamos la tarde haciendo el tonto y a la hora de cenar me di cuenta de que apenas habíamos estado con los chicos. Sonia propuso ir a ver una peli con ellos. Alex puso mala cara pero aceptó, por lo visto veían muchas pelis. En la cena todos engullíamos como si no hubiésemos comido en un año. 

-Qué rico está esto –dije para empezar una conversación.

-Claro, ¿a quién no le gusta la pizza? –me respondió riendo Amanda.

-A mucha gente –dije cómo defensa.

-Suelen ser raros.
 
-Pero no más que tú.

Me sacó la lengua y continuó comiendo. Cuando acabamos nos fuimos a dormir ya que los chicos tenían que descansar para el concierto. Aun que era una fiesta en la playa, para ellos era importante, eso dijeron, pero yo hubiera dicho que era importante para Niall más que otra cosa.

*Narra Louis*

La noche la pasé pensando, dándole vueltas a la conversación que tuve con Harry. Echaba mucho de menos a mi hermano. Era triste lo que le había ocurrido. En esos momentos agradecía tener a los chicos a mi lado, pero sobre todo a Harry. A los demás se lo contaría más tarde, cuando pudiera y me viese preparado.

Por la mañana me despertó una trompeta. Asustados, bajamos los siete a la entrada y nos encontramos a las cinco chicas ya vestidas y riéndose en nuestras caras.

-¡Qué divertido! –exclamó Álvaro irónico - ¡Cómo os pille os vais a enterar!

Eso fue como un grito de alarma puesto que todos bajaron corriendo a por las chicas. No sé cómo, pero todos acabamos en la piscina ahogándonos unos  a otros. Sonia fue la primera en salir.

-¿Ya te sales? –pregunté. 

-Sí, ¿dónde están las toallas?

-Pero quédate, no seas aguafiestas –dije.

-Tengo frío, ¿las toallas?

-En esa silla –señaló Niall.

Salí corriendo y cogí todas las toallas.

-Venga Louis, no seas crío, dame una toalla.

-Cógela si puedes.

Eché a correr por el jardín y me fui a la playa, corrí durante un rato y Sonia me seguía. Volví a la piscina y ella seguía gritándome que parase.

-Louis, dame la toalla.

-Pero si ya estás seca de tanto correr.

Se frenó y yo salté a la piscina con las toallas. Todos se quedaron mirándome y yo me di cuenta de lo que acababa de hacer.

-Ups.

Una vez dentro de casa y todos secos fui al ordenador a buscar canciones para cantar con Tamara y Amanda, como había prometido. Encontré una que me gustó. 

-Tamara ven –le grité desde el sofá.

-¿Qué pasa?

-Te voy a contar una cosa, pero si me prometes no decirle nada a nadie.

-Claro. Te lo prometo. ¿Qué ocurre?

2 comentarios:

  1. Mira chica si sigues dejando asi los capis me perderas t lo juro mas t vale subir pronto

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    1. Jajaja, pues lo siento pero es como acabo los capitulos jajaja :P
      Tequiero Her

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