1 de marzo de 2013

CAPITULO 23


*Narra Cristian*

En estas últimas semanas me había dado cuenta de que Alex le gustaban cosas “de niños”, por ejemplo, estaba muy ilusionada con ir a la feria y cuando fuimos corrió hasta llegar a los coches de choque. Tamara y Amanda siempre corrían con ella, eran las tres como niñas pequeñas. Montamos por parejas y por suerte o por desgracia me tocó con ella. Me ponía nervioso cuando tenía que hablar pero decidí disfrutar el momento. Zayn y Lucía estaban en otro coche así como, Amanda y Ethan, Niall y Louis, Tamara y Sonia, Álvaro y Liam, Harry se había montado solo pero una chica que andaba por allí se montó con él. Todo fue muy divertido hasta que nos chocamos contra el coche de Lucía y Zayn. 

-Eh, ¿por qué nos das? –gritó la chica en seguida.

-En esto consiste el juego –respondió mi acompañante.

-Tú cállate, que solo eres otra más en su juego.

-¿Mi juego? –dudé, no sabía a qué se refería pero no me gustaba por donde iba.

-Oh, vamos, que ya te tengo calado.

-¿Pero de qué hablas?

-Siempre haces lo mismo, empiezas a estar bien conmigo y al rato me olvidas y te vas con mis amigas.

-¿De qué hablas? –no entendía que estaba diciendo, ¿irme con sus amigas?

-No te hagas el inocente, sé que el verano antes de marcharte preferiste pasarlo con Silvia antes que conmigo.

-No preferí pasarlo con ella, me fui con mi familia y ella estaba allí con la suya, fue una casualidad.

-Ya claro, ¿crees que soy estúpida?

-Pues en este momento sí.

No se esperaba esa contestación y se quedó boquiabierta.

-Eres peor de lo que recordaba –dijo con asco antes de irse.

Todos se quedaron callados, hasta que Tamara, que supongo que algo sabía, preguntó.

-Pero, ¿eso era lo que te tenía que perdonar?

Mi cara entristeció, yo había querido mucho a Lucía, pero ya no era la que había sido. Me senté en uno de los bancos y los demás me acompañaron.

-El verano que me fui, lo pasé con Silvia, sí, pero no por decisión mía, yo tenía que ir allí para despedirme de mi familia y ella estaba allí de vacaciones, nos encontramos y ya está. Cuando volvimos a Madrid, para terminar de recoger las cosas, quedé con Lucía, para despedirme. Ella se presentó allí una hora más tarde, estaba roja, como si hubiera llorado y es que lo había hecho. Me dijo que había llorado mucho por no haber podido pasar el verano conmigo y que además sabía que había estado con Silvia y se marchó sin dejar que me explicase. Y por lo que veo, todavía no me ha perdonado.

-Pero, no hiciste nada malo, y no fue tu culpa –me apoyó Niall.

-Ya lo sé, pero ella no me quiere escuchar.

-A mí, lo que me dijo, fue que eras un cerdo que te habías liado con su mejor amiga y que la habías dejado tirada en el verano –explicó Tamara provocando que me quedase boquiabierto.

-Eso es una completa mentira. Pero ya me da igual, si total, ya no es la misma, ahora es muy borde y ni siquiera nos habla…

-Dejémoslo ya y volvamos, ¿vale? –propuso Alex algo distante al escuchar lo de “otra más en su juego”, cosa que no era cierto.

*Narra Álvaro*

La discusión nos había dejado a todos sin habla. Normalmente Lucía era muy tranquila, pero había cambiado. A todos nos caía mal, incluso Zayn nos confesó que no la aguantaba, que era muy agobiante.

El camino de vuelta se me hizo eterno, nadie hablaba, de vez en cuando se oía a alguien tiritar, ya que empezaba a hacer frío. Cuando llegamos a la casa las luces estaban apagadas, no había nadie. Entramos y no había nada diferente, salvo una nota en la mesa de la cocina:

No aguanto más estar aquí, todos estáis mal conmigo y no creo que aguante mucho más a Cristian. Sé que os caigo mal pero lo que me hizo no se merece perdón. He cogido el coche de Tamara para volver a Madrid, de allí me llevaré las cosas, cuando volváis no habrá resto de mí, no os preocupéis. Necesito unas “vacaciones” de vosotros, de mi vida.

PD: El coche de Tamara lo dejaré en el garaje y pediré un taxi para irme a donde vaya…

Me despido.

Lucía.

Me quedé paralizado, por una parte me parecía bien, ya que, como ella dijo, necesitamos unas “vacaciones” de ella, pero me daba pena que se haya ido.

Tamara subió corriendo y al poco bajó.

-Se ha llevado todas sus cosas –dijo fatigada.

Ninguno mencionó nada, probablemente era lo mejor que había podido hacer. Cenamos allí, viendo la televisión, para variar. 

Después de la cena, poco a poco, cada uno íbamos subiendo a dormir, mi problema es que yo aún no sabía cuál era mi habitación.

-Liam…

-¿Qué pasa Álvaro?

-¿Cuál es mi habitación? 

-¿No tienes habitación? –exclamó algo ilusionado.

-No…

-Genial –no creo que se escuchase cuando hablaba.

-¿Genial?

-Sí, yo no comparto mi habitación con nadie, puedes venir 
conmigo.
 
-Ah, ahora entiendo lo de genial –dije riendo.

-Ven, subamos tu maleta.

En este día había empezado a hablar con Liam y la verdad que era un tío muy majo, me caía muy bien. Subimos a la segunda planta y pasamos por delante de la tercera puerta, la de Amanda y Tamara, ya que nuestra habitación era la siguiente. Escuché su conversación, Tamara estaba dolida con Lucía y Amanda solo decía monosílabos. Suponía que pronto se pasaría aquel momento.
Entramos en la habitación, era más grande de lo que parecía, y muy bonita.
 

*(Con dos camas)*

Dejé mi maleta y observé la inmensa estancia.

-Bueno, si no te importa, yo voy a dormir ya. Ah, una advertencia, las camas son algo incomodas porque esta habitación es nueva y el colchón está muy duro.

-Gracias por el aviso, yo vendré en un rato.

Bajé al salón, ahora todo estaba en silencio. Salí al porche para ver la playa. Prácticamente estaba en ella. La luna estaba completamente llena.


De repente noté una mano en mi hombro y me asusté, pero más asusté a Tamara girándome bruscamente.

-Hola –me sonrió como ella solía hacer -¿Qué haces aquí fuera?

-Solo miraba la luna.

No dijo nada y se sentó a mi lado. Nos quedamos un rato callados, contemplando aquel satélite. De pronto, salió corriendo.

-¡A qué no me pillas! –gritó mientras corría hacia el mar.

Me levanté de un salto, pero con mucho cuidado, aún sentía miedo a andar y más a correr, pero en ese momento apenas pensaba más allá de pasarlo bien con mi mejor amiga. Corrí hasta alcanzarla.

La enganché de un brazo, provocando que frenara. Me miró y sonrió.

-Has corrido –dijo emocionada.

-Es cierto  -dije mientras pensaba en aquel logro.

Nos sentamos en la arena mientras hablábamos de cualquier cosa. En un momento empezó a tiritar y no se me ocurrió otra cosa que ponerla mi camisa como en las películas.


Me miró y rió. 

-No hagas eso, vas a tener frío.

-No, no te preocupes.

Sonrió y nos quedamos charlando hasta el punto de quedarnos allí dormidos.

5 comentarios:

  1. ooooo que bonito toodoo prima! me gusta mucho tu blog e.e
    Sigue así. Siguiente :)
    <33

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  2. Solo puedo decir una cosa...ME ENCANTA*-* Como tienes tanta imaginación?? Siguiente YA y a mi me avisas la PRIMERA!! Besitos<3

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  3. oooooohhhh, que bonito margiii!!!!
    Espero muymuymuy pronto el siguiente e.e
    Enserio me da un poco de cosa que Lucia se haya ido... pobrecita, pero es que enserio, tiene que escuchar a Cristian.
    Bueno, nno te entretengo mas...
    Sabes que te quierooo <3

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  4. Me encantaaaaaaaaa q boniiiito siguela en cuanto tengas un minuto libre necesito el siguiente no puedo maaaaas bueno tqm bss

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  5. me encanta sube pronto q me quedo con la intriga bss tqm

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