12 de marzo de 2013

CAPITULO 25


*Narra Liam*

-¡Esta es la buena! –chilló Amanda al encontrarse con olas al fin.

Tamara rápidamente cogió su tabla y se levantó con la primera ola que llegó. Se movía ágil por el mar. Ninguna de las olas que llegaban eran buenas pero ella lo intentaba y lo hacía muy bien. 

Agaché la cabeza un instante. Tenía que pensar en lo que sentía en aquel momento, no estaba seguro.

No sabía que pensar, era extraño. Volví a levantar la cabeza, se la veía tan bien sobre la tabla, tan segura.

Sonreí al ver como giraba y el presentador que había estado rondando por allí se me acercó.

-Liam, Louis ¿puedo haceros una pregunta?

Asentí aunque algo me decía que aunque le hubiera dicho que no, me la haría.

-¿Qué se siente al ver que te está ganando una chica?

No me dio tiempo a pensar una respuesta cuando estallé en carcajadas.

-Buena pregunta –reía Louis.

Me tumbé en el suelo para coger aire de reírme, respiré mirando el cielo y de pronto escuché un grito. Sin pensarlo dos veces me levanté de un alto. Vi como una ola arrastraba a Tamara hasta dejarla en la orilla tirada.



Corrí hacia ella seguido por un equipo de socorristas. Me empujaron, no me dejaban verla. Esa situación me estresaba quería saber cómo estaba.

La levantaron y, volviéndome a empujar, se la llevaron a una ambulancia que estaba aparcada. 

Estábamos todos en corro a las puertas de la ambulancia. Nadie nos decía nada, excepto aquel presentador que no paraba de hacer preguntas. Una de las veces se acercó hacia mí.

-¿Han dicho ya algo? –por un momento le noté preocupado, su cara mostraba tristeza, pero no tanto como yo, que no podía evitar llorar.

-No, aún.


Fue lo único que pude decir.

La puerta de la ambulancia se abrió y ella salió de allí. Llevaba la cabeza vendada e iba algo confundida, con Louis de la mano, era al único que habían dejado entrar, no entiendo por qué. Salimos todos corriendo a abrazarla.

-Tranquilos, solo ha sido un golpe en la cabeza.

-Solamente, ya está –dije irónico.

Se rió y me abrazó, yo la cogí por las piernas como a un saco de patatas.



-Como vuelvas a darme un susto como este…

-¿Qué me vas a hacer? –dijo chulita.

-Por de pronto te he ganado en la competición de surf.

-No es justo.

-Pues no haberte caído.

*Narra Alex*

Volvimos al lugar donde habíamos dejado las tablas.

-Bueno, ¿me enseñas? –dije cogiendo una tabla.

-¿No te da miedo después de lo que le ha pasado a Tamara? –preguntó Ethan.

-Ha sido un accidente y además está bien. Eso sí, practiquemos en esta zona.

-Ves como si te da miedo.

-No me da miedo, solo que allí es donde más corriente hay, por eso Tami se ha caído.

Cogió una tabla y entró conmigo al agua. Me explicó lo que debía hacer. Escuché a Louis gritar desde la orilla.

-¡Rema así! Es fácil.

Ethan se rió y continuó.

-Sí quieres, te enseño como se hace y después practico contigo.
Asentí y él se quedó esperando la ola adecuada.



Cuando llegó temí por que le ocurriera lo mismo que a Tami, la verdad es que sí me había dado miedo. Cogió la ola y se deslizó hasta la orilla sin problemas.

-Ahora prueba a ponerte de pie –me dijo mientras llegaba  mi lado.

-Pero ayúdame.

Después de varios intentos conseguí mantenerme de pie encima de la tabla. Se subió a la suya y me sostuvo la mano.

-Solo vamos a dejar que las olas nos lleven, ¿vale? –la verdad es que era un gran profesor, y muy atento, sabía que me daba miedo.

Después de intentarlo repetidas veces conseguí coger algunas olas y fue bastante divertido. 

Volvimos a la orilla con los demás que, simplemente, estaban tumbados observando.

-¡Yuju! ¡Bravo! ¡Lo has hecho genial! –gritó Sonia dándome ánimos.

-Bien, ahora nos toca a nosotras con ella.

-Tú de aquí no te mueves –saltó rápido Álvaro.

-¿Qué? ¿Por qué? Jo –se quejó Tami.

-Si tú te puedes preocupar por mi yo me preocupo por ti.
-Pues ala, preocúpate, pero yo me voy a surfear.

Dicho eso vino con nosotras hasta la orilla.

-¡Una, dos y tres! –gritó de pronto Amanda y comenzamos a correr.


*Narra Harry*

-Vamos con ellas –animé a los chicos, les veía con ganas de ir pero no se movían, por vergüenza, miedo, inseguridad o yo que sé, pero no hacían nada.

Álvaro se levanto y se animó conmigo, era un chaval muy majo. Al ver que nos levantábamos los demás también se nos unieron. Corrimos hasta llegar donde las chicas. 


-Sois unos brutos –se quejó Alex mientras perdía el equilibrio por nuestra culpa.

Tamara se iba a subir en la tabla de Amanda para empujarla pero la pillo y acabaron las dos en la misma tabla abrazadas para mantenerse y vi mi oportunidad de tirarlas.

Álvaro estaba nervioso por ella, eran más que amigos y más que hermanos. Me di cuenta de que no se estaba divirtiendo, estaba más preocupado por ella que otra cosa. M acerqué a ella.

-Tami, vente conmigo a la orilla, se ha mojado mucho la venta, vamos a cambiarla vale.

Me miró extrañada, quizás porque no me solía preocupar por ella o porque no la había hablado demasiado.

-Vamos Tami, es por tu bien.

-Va-vale.

Por el camino no dijimos nada, teníamos suficiente con andar por el mar, que, por lo menos a mí, me costaba. Al llegar a la orilla me preguntó lo que yo ya me sospechaba.

-¿Cómo es que de repente piensas en mi salud? –dijo mientras se quitaba el vendaje lentamente.

-¿Y por qué no? –dije evitando la respuesta.

-No sé, tampoco es que hayamos hablado … demasiado –añadió “demasiado” para no parecer brusca aun que llevaba razón, pero yo solo intentaba olvidarme de los días que estuvimos en Madrid.

-Ya, bueno, siempre hay una primera vez.

Un silencio nos invadió ese momento. Miraba la playa y yo no podía evitar mirarla a ella.


-Hay que esperar a que la venda se seque, no hay más –dije para establecer conversación.

Hizo una especie de bufido para quejarse y volvió a mirar a la playa.


Me molestaba estar ahí y no hablar, necesitaba un tema de conversación. Miraba el reloj cada minuto pero parecía que habían pasado siglos. Se movió y me miró, pensé que iba a decir algo pero solo cogió la tabla y se tumbó encima.

No aguantaba más, algo tenía que decir y solté lo primero que se me ocurrió.

-¿Te gusta mucho Álvaro verdad?

-¿Qué? –se levantó torpemente –No, es mi mejor amigo, es como un hermano.

-Ahh, vale, “hermano” –dije guiñándole el ojo.

Soltó un suspiro mientras negaba con la cabeza. Me fijé en los demás y fui a por la venda.

-Está seca ya –dije dándosela.

-Por fin –suspiró y corrió hacia el agua.

Me quedé mirandola, era imposible olvidar aquellos días en Madrid.

*Narra Tamara*

No entiendo por qué todos dicen que me gusta Álvaro, es mi mejor amigo y le considero como un hermano, no siento nada más profundo por él. Harry estaba extraño, a veces ni me hablaba y otras veces se preocupaba por mí el que más. 

Al volver a la playa todos estaban cansados.

-Vamos, no me fastidiéis, que acabo de llegar –me quejé.

-No te preocupes, vamos a un sitio que me enseñó mi prima –dijo Niall –Así descansamos en el trayecto.

Salimos de la playa pero los locos de turno quisieron hacer el numerito de correr para que no les pillasen las olas.


Sonreí al verles. Estábamos Sonia, Amanda y yo esperándoles.
Y me di cuenta de que no sabía dónde estaba Alex.
 
-Oye chicas, ¿y Alex? ¿Dónde está?

-Huy, es verdad, ¿Dónde se ha metido?

-Mirad ahí –señaló Sonia a un lado de la playa.

3 comentarios:

  1. me encanta, de donde sacas tanta pero tantísima imaginación, yo no tengo ni la mitad de imginacion que tu.
    sube pronto tqm bss

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  2. Pero cuantas veces t habre dixo q no dejes los capitulos asi d verdad cuando me haras caso... Bueno sube pronto tqm bss

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  3. Hay St Nds si es que yo no se como decirte qeu no os puedes dejar asi eh!! estas tardando muchisiiiimoooooo en subir ¿donde esta Alex? ¿que esta haciendo? huy con estoy pienso mal lo siento bueno que me voy del tema sube Ya .
    ^^ Amanda y yo te queremos ^^

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